Trump usa los temas transgénero principalmente para conseguir aplausos
Donald Trump usa los temas transgénero sobre todo para generar apoyo político. Los aplausos y el entusiasmo de sus seguidores parecen más importantes que el tema en sí.
Donald Trump nunca tuvo problemas con las personas transgénero. Pero en algún momento descubrió algo más valioso: los aplausos. Según observadores, el expresidente estadounidense ha usado cada vez más a las mujeres transgénero como blanco en sus campañas políticas. No porque le importe personalmente, sino porque agita a su público.
Este patrón es evidente en sus discursos. Cuando Trump toca temas transgénero, el entusiasmo de sus seguidores crece. Las reacciones son grandes, ruidosas y visibles. Esto le da lo que busca: energía, confirmación y atención mediática. Importa menos el tema en sí y más el efecto que tiene en su popularidad.
Los analistas políticos señalan que esta es una estrategia probada. Al atacar a grupos polémicos, un político crea un enemigo. Y los enemigos son útiles para la movilización política. Llevan a la gente a la acción. Generan dinero y voluntarios. Funcionan.
La ironía no ha pasado desapercibida. En su pasado empresarial, Trump también trabajó con empleados transgénero. Pero eso no encaja en su relato político actual. Porque una población dividida, enfrentada entre sí, funciona mejor en la arena política que la unidad.